¿De dónde viene la palabra «lore»?

Muchos creen que «lore» es un invento de los videojuegos. Tiene sentido pensarlo: la usamos todo el tiempo para hablar del trasfondo narrativo de un universo ficticio, y eso suena muy gamer. Pero la historia real es mucho más interesante.

Lore viene del inglés antiguo lār, una palabra de raíz germánica que ya existía antes del siglo XII. Significaba «enseñanza», «doctrina», «saber transmitido». Es pariente directo del alemán Lehre (que significa exactamente eso: enseñanza, doctrina) y del verbo inglés learn (aprender). Es decir: lore, learn y Lehre son primos hermanos lingüísticos que comparten la misma raíz germánica de hace más de mil años.

Ahora, ¿cuándo la mayoría de la gente escuchó lore por primera vez? En folklore. Y esa palabra es más nueva de lo que parece: la inventó un anticuario inglés llamado William Thoms en 1846, en una carta publicada en la revista The Athenaeum. Thoms quería reemplazar la expresión «popular antiquities» con algo más compacto y en buen inglés sajón. Armó folk (pueblo) + lore (saber) y listo: folklore. La influencia alemana era directa: Thoms admiraba el trabajo de los hermanos Grimm con sus famosos cuentos populares.

Después vino Tolkien, que usó lore con naturalidad para referirse al conocimiento profundo de los mundos que construía. En una carta de 1951, hablando del quenya, el idioma de los elfos, escribió que the archaic language of lore is meant to be a kind of Elven-latin: «El lenguaje arcaico de la tradición se concibe como una especie de latín élfico». Y llamaba a los Noldor, los elfos más sabios, directamente «Loremasters».

Después vinieron los juegos de rol de mesa, especialmente Dungeons & Dragons desde 1974, que necesitaban una palabra para todo ese bagaje de historia, razas, cosmología y mitos que arman un mundo. Lore calzaba perfecto: sonaba antigua, evocaba tradición oral, conocimiento transmitido entre iniciados.

Y después llegaron los videojuegos y la masificaron globalmente.

Dato de bonus: en Star Trek: The Next Generation (1988) hay un personaje androide llamado precisamente Lore, el hermano malvado de Data. El nombre no es casual: data son los hechos en bruto, lore es el conocimiento antiguo y transmitido. Un chiste interno de los guionistas, bueh.

Así que la próxima vez que alguien nos diga «el lore de este juego es increíble», recordémosle que está usando una palabra de más de mil años. Una que viajó del anglosajón medieval al alemán de los Grimm, pasó por la fantasía de Tolkien, se coló en los viejos manuales de D&D y terminó en algún foro de gaming del mundo.

Algo así como el lore del lore.

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