{"id":83,"date":"2019-01-01T15:54:41","date_gmt":"2019-01-01T15:54:41","guid":{"rendered":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoriadeljuego\/160-2\/"},"modified":"2020-11-22T11:39:47","modified_gmt":"2020-11-22T11:39:47","slug":"160-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/160-2\/","title":{"rendered":"160"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">1979<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Tokio<\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Fantasmas<\/h2>\n<p>A T\u014dru Iwatani, buen fabricante infantil de pesadillas, lo tranquilizaban con la leyenda del monstruo bueno que se come a los monstruos que asustan a los chicos cuando duermen. Los esp\u00edritus ven\u00edan a darle fuerzas al monstruo bueno para enfrentar el miedo, y con esa energ\u00eda vuelta hambre, el enorme y peludo bicho se com\u00eda a los malos. As\u00ed ya no hab\u00eda que temer a la noche ni a los sue\u00f1os y los ni\u00f1os de Jap\u00f3n dorm\u00edan en paz.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>T\u014dru entr\u00f3 a trabajar en Namco como aprendiz a sus veintid\u00f3s a\u00f1os, all\u00e1 por 1977. Autodidacta, pero suertudo, porque pronto har\u00eda pie en la nueva divisi\u00f3n de videojuegos de la compa\u00f1\u00eda, que hasta entonces fabricaba juegos electromec\u00e1nicos para el p\u00fablico infantil. No sab\u00eda de programaci\u00f3n ni arte, aunque le gustaba dibujar personajes de estilo manga. Los siguientes dos a\u00f1os estuvo aprendiendo y esforz\u00e1ndose, hasta que le asignaron su propio proyecto de investigaci\u00f3n. Deb\u00eda dise\u00f1ar y hacer un juego de video junto a un equipo de otros nueve empleados de Namco, casi todos con alguna experiencia en la creaci\u00f3n de juguetes. De manera que T\u014dru pod\u00eda dedicarse a pensar y dise\u00f1ar, algo que no era com\u00fan por entonces, porque los programadores hac\u00edan todo, desde el c\u00f3digo hasta el dise\u00f1o, los gr\u00e1ficos y la m\u00fasica. Pero aqu\u00ed hab\u00eda un equipo completo con expertos en cada rubro. T\u014dru se puso manos a la obra.<\/p>\n<p>En esos tiempos, en materia de videojuegos todo era tenis, coches de carrera y extraterrestres malvados. Los jugadores casi siempre varones, porque se dec\u00eda que las chicas jugaban con mu\u00f1ecas y la tecnolog\u00eda les daba flojera. Pero T\u014dru sab\u00eda que no era as\u00ed, porque ten\u00eda hermanas y primas y t\u00edas. Quer\u00eda un videojuego que las mujeres pudieran disfrutar. Por ejemplo, uno que tuviera comida, porque, pensaba, a ellas les gusta cocinar m\u00e1s que disparar rayos y atropellar gente. Algo con pelotas como <em>Pong<\/em> seguro funciona para ambos sexos, pero ya hab\u00eda demasiados clones. <em>Space Invaders<\/em> era imposible de superar. As\u00ed que hizo un mapa con frutas y pescados de mar, y un personaje sin forma que deb\u00eda comerse todo, pero no se convenc\u00eda del mensaje ni del objetivo del juego. Entonces T\u014dru se acord\u00f3 de sus pesadillas de ni\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014Los malos sue\u00f1os son como laberintos donde uno est\u00e1 atrapado \u2013le dijo su abuelo una noche.<\/p>\n<p>Paredes y caminos sin salida, donde acechan las m\u00e1s terribles criaturas. Y estaba ese monstruo enorme que siempre ven\u00eda al rescate, rodeado de esp\u00edritus bondadosos que lo proteg\u00edan. T\u014dru dibuj\u00f3 un laberinto, y puso comida en los corredores. Cuatro fantasmas malignos perseguir\u00edan al monstruo bueno hasta alcanzarlo. \u00a1A menos que lograra reunir la energ\u00eda de los esp\u00edritus, y entonces el cazado se convertir\u00eda en cazador! Le gustaba el concepto desde siempre. Popeye era su personaje favorito, porque se volv\u00eda poderoso cuando com\u00eda espinacas. T\u014dru coloc\u00f3 un orbe de energ\u00eda en cada una de las cuatro esquinas del laberinto, rodeando al monstruo salvador.<\/p>\n<p>Los fantasmas malignos podr\u00edan tener tres estados: persecuci\u00f3n, dispersi\u00f3n y p\u00e1nico. En modo de persecuci\u00f3n, ir\u00edan tras el monstruo para cazarlo, y en modo dispersi\u00f3n volver\u00edan a sus posiciones, una en cada cuadrante. Cuando el monstruo comiera un orbe, los fantasmas entrar\u00edan en p\u00e1nico alej\u00e1ndose durante unos pocos segundos, tiempo en el que podr\u00edan ser devorados.<\/p>\n<p>Mientras T\u014dru Iwatani y su equipo trasladaban el concepto a un prototipo digital, Namco hab\u00eda lanzado dos juegos en preciosos colores <br \/> \u2013uno de ellos <em>Galaxian<\/em>, inspirado en el <em>Space Invaders<\/em> de Taito\u2013 y de repente, munido de la nueva tecnolog\u00eda, la imaginaci\u00f3n de Iwatani se ilumin\u00f3 de vivos tonos pasteles. Dio uno caracter\u00edstico a cada fantasma: rojo, rosado, celeste y naranja, pero todos azules si estaban en modo p\u00e1nico. Tambi\u00e9n las paredes se tornaron de un azul vibrante.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s debi\u00f3 pensar en los gr\u00e1ficos. Como Popeye, deber\u00eda tener humor. Los hizo simples pero llamativos, con el monstruo de un bondadoso amarillo brillante. De cuadrado pas\u00f3 a c\u00edrculo, y para que tuviera boca le recort\u00f3 un tri\u00e1ngulo.<\/p>\n<p>\u2014Parece una pizza \u2013le dijo el programador, que enseguida puso al monstruo a abrir y cerrar la boca, porque se ten\u00eda que engullir todo. A T\u014dru le pareci\u00f3 realmente apropiado. Y puso frutas para que comiera.<\/p>\n<p>Entre todos lo bautizaron <em>Pakkuman<\/em> y luego <em>Puck-Man<\/em>, porque en japon\u00e9s el sonido de masticar se dice \u00abpaku\u00bb, que ser\u00eda el sonido perfecto. T\u014dru no quiso ojos ni nariz. El monstruo Puck-Man era perfecto as\u00ed. A los fantasmas s\u00ed les puso ojos, que eran lo \u00fanico que les quedar\u00eda si los devoraran. As\u00ed que en el prototipo los ojitos solos empezaron a volver a la casa de los fantasmas, en el centro del laberinto, y de ah\u00ed los bichos sal\u00edan enteros de nuevo. Seis meses hab\u00edan pasado desde el inicio del proyecto, y <em>Puck-Man <\/em>todav\u00eda ten\u00eda un largo camino por delante. Raro era que se tardara tanto. Sin embargo, el juego todav\u00eda no estaba listo. T\u014dru y su equipo hab\u00edan notado que se volv\u00eda aburrido enseguida, porque era f\u00e1cil esquivar a los perseguidores y comerse los doscientos cuarenta puntitos del laberinto. T\u014dru supo que ten\u00eda que hacer cambios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-13\" style=\"margin-right: 20px; float: left;\" src=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Marvin-Clock.jpg\" alt=\"Marvin Clock\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/p>\n<p>[160<strong>:<span style=\"font-size: 18pt;\">160<\/span>:<\/strong><a href=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/171-2\/\">171<\/a>] <em>&nbsp;&nbsp;<\/em><em>123<\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1979 Tokio Fantasmas A T\u014dru Iwatani, buen fabricante infantil de pesadillas, lo tranquilizaban con la leyenda del monstruo bueno que se come a los monstruos que asustan a los chicos cuando duermen. Los esp\u00edritus ven\u00edan a darle fuerzas al monstruo bueno para enfrentar el miedo, y con esa energ\u00eda vuelta hambre, el enorme y peludo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83"}],"collection":[{"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":372,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83\/revisions\/372"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}