{"id":77,"date":"2019-01-01T15:11:53","date_gmt":"2019-01-01T15:11:53","guid":{"rendered":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoriadeljuego\/134-2\/"},"modified":"2020-11-22T11:39:47","modified_gmt":"2020-11-22T11:39:47","slug":"134-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/134-2\/","title":{"rendered":"134"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">1972<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Sunnyvale, California<\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">La leyenda de Pong<\/h2>\n<p>Allan Alcorn detiene su coche frente al colorido bar de Andy Capp, pero no baja todav\u00eda. El coraz\u00f3n le golpea como un tambor. <em>\u00bfC\u00f3mo diablos hab\u00eda terminado en esta situaci\u00f3n?<\/em> Hasta hace meses era ingeniero novel en Ampex Corporation pero las cosas se hab\u00edan puesto feas por falta de trabajo. Entonces, como un milagro, hab\u00eda aparecido Nolan Bushnell a hacerle una oferta. Allan no ten\u00eda opciones, por lo que acept\u00f3 subirse al tren loco que estaba montando con el igualmente demente Ted Dabney.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Los conoc\u00eda porque hab\u00eda sido aprendiz de ambos cuando trabajaban desarrollando equipos de grabaci\u00f3n de video para Ampex. As\u00ed que, reci\u00e9n cumplidos veintid\u00f3s a\u00f1os, Allan firm\u00f3 contrato con Atari el mismo d\u00eda de junio en que nac\u00eda la empresa. Bushnell le pagar\u00eda mil d\u00f3lares al mes, que era doscientos pavos menos de lo que ganaba hasta entonces, pero con un jugoso diez por ciento de la compa\u00f1\u00eda. Bushnell le hab\u00eda mentido \u2013ahora lo sab\u00eda\u2013 dici\u00e9ndole que Atari estaba contratada por General Electric y que el dinero brotar\u00eda de cada maldita grieta de la pared. Adem\u00e1s, su puesto era el de vice-algo, y eso sonaba a un avance.<\/p>\n<p>Atari estaba en uno de esos t\u00edpicos galpones vac\u00edos de cien metros cuadrados con una cortina enrollable como puerta y un ba\u00f1o, que alquilaban a bajo precio todos los emprendedores de California. Y en ese momento, ten\u00eda s\u00f3lo cuatro integrantes, que eran los dos propietarios, Alcorn y una empleada latina todo terreno de diecisiete a\u00f1os, Cynthia Villanueva (la \u00fanica que permaneci\u00f3 en la empresa cuando los dem\u00e1s siguieron camino).<\/p>\n<p>Al se muerde los labios y sale del autom\u00f3vil con una caja de reparaciones en la mano. Luego se dirige, pensativo, a la entrada del bar.<\/p>\n<p>Estaba familiarizado con la tecnolog\u00eda TTL \u2013<em>transistor-transistor logic<\/em>\u2013 con la que se programaban los juegos, pero no ten\u00eda experiencia en el rubro. As\u00ed que Bushnell, que recientemente hab\u00eda visto un juego de ping pong en una exposici\u00f3n, le dijo que hiciera uno parecido. Y que fuera uno tan simple que pudiera jugar un borracho, porque con <em>Computer Space<\/em> ya hab\u00eda tenido demasiado. El trabajo ser\u00eda para un cliente, otra mentira. Al no pod\u00eda saberlo, y se puso a trabajar s\u00f3lo con la descripci\u00f3n proporcionada por Bushnell y los terribles planos de <em>Computer Space<\/em> como gu\u00eda, que seg\u00fan su creador eran de una complejidad bell\u00edsima pero que el joven ingeniero opt\u00f3 por desechar. Le parecieron un mamarracho. Sab\u00eda que el juego deb\u00eda tener una pelota capaz de rebotar entre dos paletas y en los m\u00e1rgenes de la pantalla, porque eso quer\u00eda Bushnell. Le result\u00f3 f\u00e1cil hacerlo. Sin embargo, luego de montar el circuito y cuando pudo empezar a probar el juego, not\u00f3 que era aburrido. Pens\u00f3 que ser\u00eda buena idea agregar un contador de tantos, y que las paletas \u2013apenas dos l\u00edneas brillantes sobre el fondo negro de la pantalla de un viejo televisor Hitachi de oferta\u2013 en lugar de un solo bloque estuvieran formadas por ocho peque\u00f1os cuadrados, dividiendo as\u00ed la \u00abpaleta\u00bb en cuatro segmentos. Si la \u00abpelota\u00bb, que era otro cuadradito de luz, tocaba la paleta en los dos segmentos del centro, cambiaba de direcci\u00f3n 180 grados; si pegaba m\u00e1s lejos se desviaba un poco, y si daba justo en los extremos el rebote era de 45 grados. Adem\u00e1s, luego de cierta cantidad de golpes la pelota se aceleraba. Era un juego de \u00e1ngulos y los rebotes en las paredes se hab\u00eda vuelto una estrategia fundamental. Para mejor efecto, y sin pensarlo mucho, agreg\u00f3 unos sonidos simples.<\/p>\n<p>El joven ingeniero tuvo listo el prototipo en tres meses. En ese lapso, Bushnell no le hab\u00eda prestado atenci\u00f3n, ocupado en crear una versi\u00f3n multijugador de <em>Computer Space<\/em> para propon\u00e9rsela a Nutting Associates, y en vender un arcade de carreras computarizado (que a\u00fan no ten\u00eda) a Bally Midway. Por otra parte, \u00e9l y Dabney hab\u00edan empezado un servicio de reparaciones de pinballs, gramolas y otras m\u00e1quinas operadas por monedas a lo largo del circuito principal de salas recreativas de Santa Clara. Era lo que estaba pagando los costos y apenas alcanzaba el tiempo para otra cosa. Pero cuando por fin Al les mostr\u00f3 el juego de ping pong, ambos se sorprendieron. Nolan tuvo que admitir que s\u00f3lo se lo hab\u00eda encargado como un ejercicio, pero que le parec\u00eda fenomenal. Varias noches jugaron Nolan, Ted, Cynthia y Al, y siempre se divert\u00edan a lo grande. As\u00ed que Bushnell decidi\u00f3 probar qu\u00e9 ocurrir\u00eda de llevar el juego al bar de un conocido en Sunnyvale, que era parte del recorrido del servicio de reparaciones. Allan hizo entonces algunos ajustes m\u00e1s \u2013la placa nunca se hab\u00eda fabricado y todo era un enredo de cables\u2013, y Ted construy\u00f3 un mueble con el mecanismo de monedas, que por cuestiones de presupuesto las arrojaba en un cart\u00f3n de leche vac\u00edo.<\/p>\n<p>El ingeniero Allan Alcorn, petiso y con aspecto l\u00fagubre, empuja la doble puerta y lo primero que ve es una sala de recepci\u00f3n oscura, sobrecargada de adornos y con varias m\u00e1quinas recreativas. Hay algunos pinballs y una <em>Computer Space<\/em>, y all\u00ed est\u00e1 <em>Pong<\/em>, como la ha bautizado Nolan. S\u00f3lo un borracho juega al pinball. La m\u00e1quina de Atari est\u00e1 sola.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Deposit quarter<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Ball will serve automatically<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Avoid missing ball for high score<\/em><\/p>\n<p>El coraz\u00f3n de Al Alcorn parece que va a estallar en cualquier instante. Debe cumplir con el pedido de Bushnell. Despu\u00e9s de todo, podr\u00eda funcionar. Tras volver a comprobar que no hay miradas indiscretas, r\u00e1pidamente el ingeniero utiliza la llave que trae y destraba la peque\u00f1a portezuela del mecanismo receptor de las monedas. Ya puede ver el cart\u00f3n de leche, casi vac\u00edo. El sudor le llueve por la cara mientras mete pu\u00f1ado tras pu\u00f1ado de monedas de veinticinco centavos y vuelve a cerrar con llave. Se incorpora mirando alrededor, pero el borracho apenas le presta atenci\u00f3n, ocupado tanto en pegarle duro a los flippers como en seguir de pie. Acto seguido, Al va hasta la barra y pide un caf\u00e9. Y luego otro, y otro. El due\u00f1o no lo conoce, de manera que no puede sospechar, repite una y otra vez para s\u00ed mismo. Dos horas tiene que esperar hasta que llega la queja de un cliente. No puede jugar, no anda, dice. Allan ve que el gerente va hasta la m\u00e1quina, olfatea un rato y vuelve para hacer una llamada telef\u00f3nica. Media hora m\u00e1s tarde, Nolan Bushnell y Ted Dabney llegan apurados y abren la m\u00e1quina para proceder a su reparaci\u00f3n. Y entonces se escribe la historia: nadie puede creer que el problema de <em>Pong<\/em> no es un mal funcionamiento, sino que ya no le entran moneditas del \u00e9xito que tiene. Ser\u00e1 bueno, grita Nolan, que hagamos correr la voz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-13\" style=\"margin-right: 20px; float: left;\" src=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Marvin-Clock.jpg\" alt=\"Marvin Clock\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/p>\n<p>[<a href=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/133-2\/\">133<\/a><strong>:<span style=\"font-size: 18pt;\">134<\/span>:<\/strong><a href=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/135-2\/\">135<\/a>] <em>&nbsp;&nbsp;<\/em><em>105, 106<\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1972 Sunnyvale, California La leyenda de Pong Allan Alcorn detiene su coche frente al colorido bar de Andy Capp, pero no baja todav\u00eda. El coraz\u00f3n le golpea como un tambor. \u00bfC\u00f3mo diablos hab\u00eda terminado en esta situaci\u00f3n? Hasta hace meses era ingeniero novel en Ampex Corporation pero las cosas se hab\u00edan puesto feas por falta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77"}],"collection":[{"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":366,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77\/revisions\/366"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}