{"id":41,"date":"2018-12-28T22:23:52","date_gmt":"2018-12-28T22:23:52","guid":{"rendered":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoriadeljuego\/18-1\/"},"modified":"2020-11-22T11:39:44","modified_gmt":"2020-11-22T11:39:44","slug":"18-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/18-1\/","title":{"rendered":"18.1"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">839<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Fez, Marruecos<\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">La tienda<\/h2>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-40\" style=\"margin-left: 30px; float: right;\" src=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Marvin-headless.png\" alt=\"Marvin headless\" width=\"168\" height=\"168\" srcset=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Marvin-headless.png 168w, https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Marvin-headless-150x150.png 150w\" sizes=\"(max-width: 168px) 100vw, 168px\" \/>Una tienda m\u00e1s no habr\u00eda llamado la atenci\u00f3n en el laberinto de callejuelas que dan vida a la peque\u00f1a ciudad. Aunque hubiera aparecido de la nada, como era el caso. El mendigo estaba seguro del prodigio. En un segundo no hab\u00eda nada, en otro segundo hab\u00eda una tienda de toldos amplios que flotaban al viento. Unos toldos muy singulares, de telas livianas y coloridas, agit\u00e1ndose en oleadas rojas aunque, en verdad, no soplaba ni una gota de aire.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Pero lo m\u00e1s extra\u00f1o era el peque\u00f1o mu\u00f1eco que se ergu\u00eda a la entrada, entre las vasijas y los frascos. Ten\u00eda el color iridiscente del desierto cuando duerme bajo al sol. Unos ojos redondos y luminosos se mov\u00edan de derecha a izquierda, animado por alg\u00fan mecanismo desconocido. Peque\u00f1as nubes de vapor surg\u00edan de alguna parte, d\u00e1ndole un aspecto a\u00fan m\u00e1s teatral.<\/p>\n<p>El hombre va hacia la tienda con algo de temor. Tiendas ha visto muchas a lo largo del tiempo, pero esta es especial. Ya pr\u00f3ximo al mu\u00f1eco, que parece escudri\u00f1arlo con sus ojos como monedas, estira el cuello para atisbar el interior oscuro. No hay nadie, salvo un mont\u00f3n de objetos incomprensibles, una cama vieja y dos gatos durmiendo entre las bolsas y rollos. Uno de los gatos es negro y peludo, con ojos muy verdes. La otra es tricolor, una hembra. El interior huele a condimentos, tambi\u00e9n a algo espeso, que no puede reconocer.<\/p>\n<p>Vuelve entonces la vista al mu\u00f1eco. Y ve que, entre las manos, una imitaci\u00f3n de manos humanas hechas de metal y cuerdas, sostiene un mazo de cartas. El vagabundo sabe de qu\u00e9 se trata, pero nunca ha sido capaz de poseer uno. Y menos uno as\u00ed, de material fino y pintado con tintas de varios colores y tonos. Vale una fortuna.<\/p>\n<p>Por la callejuela, pr\u00f3xima al mercado, circulan decenas de vendedores y compradores, chillando y riendo. El alarido de los monos sobresale en la algarab\u00eda propia del mediod\u00eda. Pero nadie presta atenci\u00f3n a la tienda nueva.<\/p>\n<p>El mendigo se moja los labios. Observa alrededor. No hay nadie vi\u00e9ndolo y entonces, muy r\u00e1pido, arrebata el mazo de las manos quietas de su due\u00f1o y lo esconde en su t\u00fanica. Por un momento, casi espera que la cosa gire los ojos hacia s\u00ed, que le reproche la indecencia de ese acto. Pero el peque\u00f1o mu\u00f1eco sigue inm\u00f3vil, y para cuando el ladr\u00f3n y los naipes se han perdido rumbo a la calle central, la tienda ni siquiera existe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-13\" style=\"margin-right: 20px; float: left;\" src=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Marvin-Clock.jpg\" alt=\"Marvin Clock\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/p>\n<p>[<a href=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/08-2\/\">08<\/a><strong>:<span style=\"font-size: 18pt;\">18.1<\/span>:<\/strong><a href=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/20-2\/\">20<\/a>]<em><br \/><\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>839 Fez, Marruecos La tienda Una tienda m\u00e1s no habr\u00eda llamado la atenci\u00f3n en el laberinto de callejuelas que dan vida a la peque\u00f1a ciudad. Aunque hubiera aparecido de la nada, como era el caso. El mendigo estaba seguro del prodigio. 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