{"id":168,"date":"2019-01-04T22:28:36","date_gmt":"2019-01-04T22:28:36","guid":{"rendered":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoriadeljuego\/44-2\/"},"modified":"2020-11-22T11:39:53","modified_gmt":"2020-11-22T11:39:53","slug":"44-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/44-2\/","title":{"rendered":"44"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">1777<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Par\u00eds<\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Peque\u00f1o pero adecuado<\/h2>\n<p>Marie-Antoinette tiene apenas veintid\u00f3s a\u00f1os y hace ocho que est\u00e1 casada con el rey de Francia. Adaptarse a la corte le cost\u00f3 no pocas l\u00e1grimas. Versalles es tremendamente hostil para una extranjera, por muy azul que sea su estirpe. Sabe que no es una lumbrera en cuestiones de Estado, pero intenta aprender y tomar sus propias decisiones. A esta altura ha hecho grandes progresos: es una hermosa y joven reina, a la que adjudican inabarcables amor\u00edos y critican sus pelucas o el costo de sus collares. Le endilgan frases que no dijo y la responsabilizan por desaciertos de gobierno. Los buenos franceses odian a su reina austr\u00edaca.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Pero a estos sinsabores Marie-Antoinette los modera con la compa\u00f1\u00eda de sus favoritos, entre ellos el conde d&#8217;Artois, hermano menor de su Luis. D\u2019Artois es todo lo galante, conversador y achispado que no es el rey.<\/p>\n<p>El conde acaba de comprar una propiedad en el Bois de Boulogne, en las afueras de Par\u00eds, con un peque\u00f1o pabell\u00f3n de caza. Pero, para los est\u00e1ndares versallescos, as\u00ed como est\u00e1 es muy poca cosa. D\u2019Artois promete a Luis y a su cu\u00f1ada una fiesta en su honor apenas finalice la reforma.<\/p>\n<p>La vida en la corte a veces se torna aburrida y queda demasiado tiempo libre entre una intriga y la siguiente. Entretener a todo el antiguo y apolillado r\u00e9gimen no es tarea sencilla. Versalles parece un cuartel, con su ej\u00e9rcito de m\u00fasicos, bailarines, c\u00f3micos, fil\u00f3sofos, poetas, sastres, chefs, camareros, jardineros, pintores, mayordomos, decoradores, valets, artistas y artesanos, toda una comparsa de plebeyos que observan los pasos de minu\u00e9 de los nobles confinados, entre jardines geom\u00e9tricos, oropeles y telas de damasco.<\/p>\n<p>Marie-Antoinette, como quien se sacude el tedio, desaf\u00eda a d\u2019Artois a inaugurar su <em>ch\u00e2teau<\/em> en menos de noventa d\u00edas. Aquel acepta, gustoso de tener un nuevo pasatiempo. Contrata a B\u00e9langer, el arquitecto de moda, y juntos piensan en algo peque\u00f1o y c\u00f3modo, pero coquet\u00edsimo. Un refugio donde rendir culto al amor y sus placeres, lejos de la pompa y el aparato de la corte.<\/p>\n<p>En sesenta y tres d\u00edas est\u00e1 terminado. Para esto hace falta desembolsar tres millones de libras, contratar a novecientos trabajadores y decomisar materiales en los caminos de Francia. \u00abLa folie d\u2019Artois\u00bb es una exquisita construcci\u00f3n neocl\u00e1sica rodeada de jardines de desordenado estilo ingl\u00e9s con algunas pinceladas orientales, ninfas de m\u00e1rmol correteando entre los rosales y templetes tipo pagoda japonesa.<\/p>\n<p>A este chiche costoso lo llaman entre risas <em>Ch\u00e2teau de Bagatelle<\/em> y en el p\u00f3rtico principal en letras doradas reza en lat\u00edn \u00abParva sed apta\u00bb.&nbsp;<\/p>\n<p>La fiesta para Luis XVI y la reina se realiza en la primavera. Los arpistas acompa\u00f1an el canto de los poetas, los invitados parlotean ocultos por antifaces, los amantes se pierden en los jardines. El champagne aligera el acartonamiento que es costumbre y los mesurados mohines cortesanos se transforman en muecas brutales. La noche es larga hasta el amanecer y hay que distraer a la masa bullanguera. Para pasar el rato no falta el croquet, los bolos y el <em>trou madame<\/em>.<\/p>\n<p>D\u2019Artois tiene preparada una sorpresa para la pareja real, un nuevo juego de interior por si llegara a llover, variante de todos los otros. Es una mesa de buena madera con cierta inclinaci\u00f3n. Uno de sus extremos es semicircular. En la superficie revestida de pa\u00f1o hay una serie de peque\u00f1os hoyos dispuestos en c\u00edrculo, acompa\u00f1ando la curva del mueble. Sus bordes est\u00e1n elevados para que no escapen las pelotitas de marfil. Unos tacos largos de madera en forma de varas permiten empujar los peque\u00f1os balones. Se empu\u00f1an desde el extremo recto de la mesa. Las pelotitas deben ingresar en los hoyos. Y cada hoyo tiene un puntaje.<\/p>\n<p>El juego causa alboroto en la fiesta y se forman filas interminables. Todos quieren estar al tanto de la nueva frivolidad. Les dar\u00e1 tema de conversaci\u00f3n al menos una semana. Pronto perder\u00e1n el inter\u00e9s, pero est\u00e1n seguros que alg\u00fan ingenio ya se encargar\u00e1 de ofrecer la pr\u00f3xima novedad.<\/p>\n<p>Mientras la <em>noblesse<\/em> se extingue c\u00f3modamente, para el mundo ha nacido la <em>bagatelle<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-13\" style=\"margin-right: 20px; float: left;\" src=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Marvin-Clock.jpg\" alt=\"Marvin Clock\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/p>\n<p>[<a href=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/32-2\/\">32<\/a><strong>:<span style=\"font-size: 18pt;\">44<\/span>:<\/strong><a href=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/49-2\/\">49<\/a>] <em>&nbsp;&nbsp;<\/em><em>33<\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1777 Par\u00eds Peque\u00f1o pero adecuado Marie-Antoinette tiene apenas veintid\u00f3s a\u00f1os y hace ocho que est\u00e1 casada con el rey de Francia. 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