{"id":109,"date":"2019-01-02T21:56:09","date_gmt":"2019-01-02T21:56:09","guid":{"rendered":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoriadeljuego\/131-2\/"},"modified":"2020-11-22T11:39:49","modified_gmt":"2020-11-22T11:39:49","slug":"131-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/131-2\/","title":{"rendered":"131"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">1972<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>California<\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">La primera consola<\/h2>\n<p>Hay que fijar la l\u00e1mina multicolor a la pantalla del televisor, meter la tarjeta de juego en la consola y pasar la mejor tarde posible. Puede ser en una mansi\u00f3n embrujada donde uno de los jugadores es un detective que debe recoger todas las pistas antes de que lo capture el fantasma, o un <em>Simon Says<\/em>, o el juego de tenis, o un submarino que esquiva torpedos.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>No hay sonidos \u2013no los habr\u00e1 hasta la llegada de Atari 2600\u2013 ni reglas demasiado exigentes, pero s\u00ed mucha diversi\u00f3n. Las familias norteamericanas, y pronto las de once pa\u00edses m\u00e1s \u2013Australia, B\u00e9lgica, Francia, Alemania, Grecia, Israel, Italia, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Espa\u00f1a, Suiza, el Reino Unido y Venezuela\u2013, disfrutan de un nuevo tipo de entretenimiento que hasta entonces s\u00f3lo estaba en los grandes mainframes universitarios, inaccesibles para la mayor\u00eda.<\/p>\n<p>Ralph Baer ve crecer su invenci\u00f3n m\u00e1s lejos de lo imaginado. Idas y vueltas, y tras fallar acuerdos con TelePrompter y RCA, han desplazado la Brown Box a manos del fabricante de televisores Magnavox, que vende en muchos pa\u00edses del mundo. La consola ha sido redise\u00f1ada. Ahora tiene una carcasa m\u00e1s estilizada, s\u00f3lo muestra im\u00e1genes monocrom\u00e1ticas (incluir color elevar\u00eda el costo de fabricaci\u00f3n y en la \u00e9poca casi nadie tiene televisores color), los juegos ya no se eligen con un selector, sino que, en su lugar, trae tarjetas capaces de cambiar el circuito de la consola al ser enchufadas. La ahora llamada Magnavox Odyssey viene de f\u00e1brica con dos controles y 12 juegos incluidos (10 en algunos pa\u00edses). Seis m\u00e1s se venden por separado o en packs de tres. En total son 28 repartidos en 11 tarjetas. El rifle se ofrece con el exitoso <em>Shooting Gallery<\/em>, que tiene cuatro variantes de tiro al blanco. Adem\u00e1s de las hermosas l\u00e1minas pl\u00e1sticas para fijar en la pantalla del televisor, la consola se acompa\u00f1a con dinero de juguete, fichas de p\u00f3ker, dados y peque\u00f1os manuales con indicaciones para cada tarjeta de juego. Los jugadores llevan el conteo de puntos en forma manual.<\/p>\n<p>Hasta 1975, fecha en que dejar\u00eda de fabricarse, vender\u00e1 cerca de 350 mil unidades. No se considera un gran \u00e9xito comercial. Las razones podr\u00edan ser dobles: un precio elevado para la \u00e9poca, 99 d\u00f3lares (m\u00e1s de 550 en la actualidad) o 50 d\u00f3lares si se adquiere con un televisor Magnavox; por otro lado, la empresa la promociona diciendo que solamente anda con televisores de su marca, algo que provoca el malestar de los compradores (y el de su principal inventor, que aspiraba a un precio de 20 d\u00f3lares mientras trabajaba en la Brown Box).<\/p>\n<p>A\u00f1os subsiguientes dar\u00e1n paso a diez nuevos modelos, algunos con juegos fijos para abaratar el precio. En 1978, Magnavox, ahora una subsidiaria de North American Philips, lanzar\u00e1 la segunda generaci\u00f3n. Su nombre ser\u00e1 Magnavox Odyssey<sup>2<\/sup>, en Brasil conocida como Philips Odyssey. Ralph Baer, mientras tanto, dedicar\u00e1 su tiempo a crear juegos y juguetes. En 2004 recibir\u00e1 la Medalla Nacional de Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n de manos del presidente George W. Bush, por su aporte al desarrollo de la industria de videojuegos, y su vieja Brown Box pasar\u00e1 a formar parte de la colecci\u00f3n del Smithsonian, en Washington.<\/p>\n<p>Desde 2013, Odyssey se encuentra en exhibici\u00f3n en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Ralph H. Baer, o Rudolf Heinrich Baer, padre de los videojuegos, fallecer\u00e1 un a\u00f1o m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-13\" style=\"margin-right: 20px; float: left;\" src=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Marvin-Clock.jpg\" alt=\"Marvin Clock\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/p>\n<p>[<a href=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/121-2\/\">121<\/a><strong>:<span style=\"font-size: 18pt;\">131<\/span>:<\/strong><a href=\"https:\/\/gamedesignla.com\/memoria\/133-2\/\">133<\/a>] <em>&nbsp;&nbsp;<\/em><em>102, 103, 104<\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1972 California La primera consola Hay que fijar la l\u00e1mina multicolor a la pantalla del televisor, meter la tarjeta de juego en la consola y pasar la mejor tarde posible. 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